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31 enero, 2011
Empresa , Opinión
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Seguro que alguna vez has tenido la intuición de que algo va a pasar pero no quieres acatarlo porque no quieres que se dé esa situación. Esto es “no confiar en lo que se cree”.

Son situaciones que se rigen por una ley no escrita. Actualmente a esta situación se le categoriza como suerte o intuición, pero es cosa de años que a este factor se le denomine con leyes escritas. No lo digo en plan adivino, sino porque estamos entrando en la era de la mente y el conocimiento, donde se está estudiando muy detenidamente todo lo que afecta a nuestro cerebro, nuestras emociones, nuestros sentimientos (lo intangible), y de aquí saldrán los más significativos avances.

Hay gente que intuye muy bien, no es algo que puedan asegurar ciertamente pero adivinan lo que puede suceder y otros, por el contrario, no ven más allá de lo que tienen delante. Los que tienen un poder visionario fuera de lo común a veces caen en el error de no confiar en lo que se cree que va a pasar porque no pueden o porque no les apetece acatar lo que les vendrá.

A groso modo es lo que está ocurriendo hoy en la industria. Por lo menos en España, se está notando mucha reticencia al cambio que se avecina. Es un cambio paulatino, pero que tarde o temprano se dará a nivel mundial. La salida de esta crisis llegará antes o después según la reticencia de los protagonistas. Y recalco esto porque en muchas empresas españolas se sigue pensando con mentalidades obsoletas.
Por desgracia es algo que no se puede evitar, ya que los que tienen estas mentalidades no poseen la capacidad de ver más allá. Más allá de lo que siempre han hecho. De ahí la dificultad de ver la realidad que se aproxima a pasos agigantados.
¿Pero que van a hacer, si hasta los políticos que deberían ser visionarios ocupan las portadas de los principales periódicos intentando aplacar el futuro?

Existen personas visionarias que están anticipando el futuro. Desde diferentes ámbitos hay gente que está poniéndose manos a la obra porque lo ha detectado desde hace un tiempo. Enrique Dans es un ejemplo, con su libro “Todo va a cambiar” está demostrando que algo se está moviendo en la sociedad, que con la red de Internet todo está cambiando. Esto sólo refleja que hay personas que SÍ están dispuestas a acatar el cambio y sobretodo, a reclamar el cambio a las instituciones con más poder en nuestro país.

Muchos están confiando en lo que no se creen, saben que les va a llegar, pero no hacen nada para ponerle solución, y así están abocados al error más absoluto. Hay que abrir los ojos, porque el futuro es cosa del presente. Nos come conforme pasan los días.

Victor Almonacid
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Creador y CEO de Drealm Marketing ONline
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