Blog

27 diciembre, 2010
Opinión
0

Tomamos un camino corto en lugar de uno largo aún sabiendo que puede no ser correcto para terminar saliendo de él aprendiendo que el camino largo hubiera sido el correcto. Es una gran contradicción, pero es necesaria.

Por camino corto no entiendo caminos que son algo menos cortos que los largos, sino caminos con senderos que nos dificultan la estancia pero nos ahorran tiempo. Hablo de un sendero sombrío, oscuro, ilegal, sospechoso, etc. Todo lo contrario que te puede ofrecer un camino largo, que puede ser duro pero agradable, placentero, satisfactorio, etc. Son caminos que sirven de trueque de tiempo por satisfacción. Unos te dan tiempo y otros te ofrecen tranquilidad.

Hoy en día muchos de nosotros optamos por la primera opción. Necesitamos tiempo y además dinero, y sabemos que la primera opción nos lo puede ofrecer. El problema del camino más corto es que nos garantiza llegar a donde queremos pero nos quita tranquilidad, por esto las decisiones que tomamos en ese camino nos van separando más y más de lo “correcto”. Ejemplos hay varios: En el ámbito empresarial puede ser el fabricar en china donde ahorramos tiempo y dinero para perder en moralidad esclavizando a personas que no poseen de los derechos básicos y fundamentales. En el ámbito social  optamos por robar en lugar de trabajar y en el ámbito deportivo, doparse es el camino corto, el largo es esfuerzo y sacrificio día a día. En la etapa escolar, algunos, se dejan los estudios aún teniendo posibilidad de seguir estudiando para trabajar y conseguir ser independientes cuanto antes.

Aunque nosotros no caigamos en el detalle, el camino más corto a la larga te vuelve a traer al principio de donde estabas y en ese trayecto de retrospección es donde se aprende realmente. Esto lo que las personas no logramos entender, el camino más corto al final es el más largo.

Entonces, porque aún sabiéndolo, ¿caemos en el error de hacerlo? Tal vez sean las exigencias que nos agobian. Tal vez sea que no logramos ver la salida más larga y esa salida rápida creemos que es la única que tenemos. Puede ser que la competitividad te empuje a tomar el camino más corto. Pero, seguramente si te paras a pensar, la causa no sea motivo suficiente para al final tomarlo.

Yo creo que si algo bueno tiene que llegar no va a ser por el camino corto o más rápido, pero a veces hay que llegar a tomarlo para darte cuenta que así no vas a llegar a tu destino. Es la mejor manera de aprender. Y depende de la brusquedad del golpe que te des con el muro del camino corto que la próxima vez te plantees seriamente volver a coger el atajo o no.

Victor Almonacid
img
Creador y CEO de Drealm Marketing ONline
0 comentarios

Puedes ser el primero en comentar.

Dejar un comentario

img